LIBRO 2
CAPÍTULO 22. En que se desata una duda, cómo
no será lícito ahora en la ley de gracia preguntar a
Dios por vía sobrenatural, como lo era en la Ley
Vieja. Pruebase con una autoridad de san Pablo.
CAPÍTULO 23. En que se comienza a tratar de las
aprehensiones del entendimiento que son
puramente por vía espiritual. Dice que cosa sean.
CAPÍTULO 24. En que se trata de dos maneras que
hay de visiones espirituales por vía sobrenatural.
CAPÍTULO 25. En que se trata de las revelaciones.
Dice que cosa sean y pone una distinción.
CAPÍTULO 26. En que se trata de las inteligencias
de verdades desnudas en el entendimiento; y dice
cómo son en dos maneras y cómo se ha de haber
el alma acerca de ellas.
CAPÍTULO 27. En que se trata del segundo genero
de revelaciones, que es descubrimiento de
secretos (y misterios) ocultos. Dice la manera en
que pueden servir para la unión de Dios y en que
estorbar, y cómo el demonio puede engañar mucho
en esta parte.
CAPÍTULO 28. En que se trata de las locuciones
(interiores) que sobrenaturalmente pueden acaecer
al espíritu. Dice en cuántas maneras sean.
CAPÍTULO 29. En que se trata del primer genero de
palabras que algunas veces el espíritu recogido
forma en sí. Dícese la causa de ellas y el provecho
y daño que puede haber en ellas.
CAPÍTULO 30. En que trata de las palabras
interiores que formalmente se hacen al espíritu porvía sobrenatural. Avisa el daño que pueden hacer y la cautela necesaria para no ser engañados en
ellas.
CAPÍTULO 31. En que se trata de las palabras
sustanciales que interiormente se hacen al espíritu.
Dícese la diferencia que hay de ellas a las formales,
el provecho que hay en ellas y la resignación y
respecto que el alma debe tener en ellas.
CAPÍTULO 32. En que se trata de las
aprehensiones que recibe el entendimiento de los
sentimientos interiores que sobrenaturalmente se
hacen el alma. Dice la causa de ellos y en que
manera se ha de haber el alma para no impedir el
camino de la unión de Dios en ellas.
LIBRO TERCERO
CONSPECTO
CAPÍTULO PRIMERO
CAPÍTULO 2. En que trata de las aprehensiones
naturales de la memoria, y se dice cómo se ha de
vaciar de ellas para que el alma se pueda unir con
Dios según esta potencia.
CAPÍTULO 3. En que se dicen tres maneras de
daños que recibe el alma no oscureciendose
acerca de las noticias y discursos de la memoria.
Dice aquí el primero.
CAPÍTULO 4. Que trata del segundo daño que
puede venir al alma de parte del demonio por vía
de las aprehensiones naturales de la memoria.
CAPÍTULO 5. Del tercer daño que se le sigue al
alma por vía de las noticias distintas naturales de
la memoria.
CAPÍTULO 6. De los provechos que se siguen al
alma en el olvido y vacío de todos los
pensamientos y noticias que acerca de la memoria
naturalmente puede tener.
CAPÍTULO 7. En que se trata del segundo genero
de aprehensiones de la memoria, que son
imaginarias y noticias sobrenaturales.
CAPÍTULO 8. De los daños que las noticias de
cosas sobrenaturales puede hacer al alma si hace
reflexión sobre ellas. Dice cuántos sean.
CAPÍTULO 9. Del segundo genero de daños, que es
peligro de caer en propia estimación y vana
presunción.
CAPÍTULO 10. Del tercer daño que se le puede
seguir al alma de parte del demonio, por las
aprehensiones imaginarias de la memoria.
CAPÍTULO 11. Del cuarto daño que se le sigue al
alma de las aprehensiones sobrenaturales distintas
de la memoria, que es impedirle la unión.
CAPÍTULO 12. Del quinto daño que al alma se le
puede seguir en las formas y aprehensiones
imaginarias sobrenaturales, que es juzgar de Dios
baja e impropiamente.
CAPÍTULO 13. De los provechos que saca el alma
en apartar de sí las aprehensiones de la
imaginativa, y responde a cierta objeción y declara
una diferencia que hay entre las aprehensiones
imaginarias naturales y sobrenaturales.
CAPÍTULO 14. En que se trata de las noticias
espirituales en cuanto pueden caer en la memoria.
CAPÍTULO 15. En que se pone el modo general
cómo se ha de gobernar el espiritual acerca de este
sentido.
CAPÍTULO 16. En que se comienza a tratar de la
noche oscura de la voluntad. Pónese la división de
las afecciones de la voluntad.
CAPÍTULO 17. En que se comienza a tratar de la
primera afección de la voluntad. Dícese que cosa
es gozo y hácese distinción de las cosas de que la
voluntad puede gozar.
CAPÍTULO 18. Que trata del gozo acerca de los
bienes temporales. Dice cómo ha de enderezar el
gozo en ellos a Dios.
CAPÍTULO 19. De los daños que se le pueden
seguir al alma de poner el gozo en los bienes
temporales.
CAPÍTULO 20. De los provechos que se siguen al
alma en apartar el gozo de las cosas temporales.
CAPÍTULO 21. En que se trata cómo es vanidad
poner el gozo de la voluntad en los bienes
naturales y cómo se ha de enderezar a Dios por
ellos.
CAPÍTULO 22. De los daños que se le siguen al
alma de poner el gozo de la voluntad en los bienes
naturales.
CAPÍTULO 23. De los provechos que saca el alma
de no poner el gozo en los bienes naturales.
CAPÍTULO 24. Que trata del tercer genero de
bienes en que puede la voluntad poner la afección
del gozo, que son los sensuales. Dice cuáles sean
y de cuántos generos y cómo se ha de enderezar la
voluntad a Dios purgándose de este gozo.
CAPÍTULO 25. Que trata de los daños que el alma
recibe en querer poner el gozo de la voluntad en
los bienes sensuales.
CAPÍTULO 26. De los provechos que se siguen al
alma en la negación del gozo acerca de las cosas
sensibles, los cuales son espirituales y temporales.
CAPÍTULO 27. En que se comienza a tratar del
cuarto genero de bienes que son bienes morales.
Dice cuáles sean y en que manera sea en ellos
lícito el gozo de la voluntad.
CAPÍTULO 28. De siete daños en que se puede caer
poniendo el gozo de la voluntad en los bienes
morales.
CAPÍTULO 29. De los provechos que se siguen al
alma de apartar el gozo de los bienes morales.
CAPÍTULO 30. En que se comienza a tratar del
quinto genero de bienes
CAPÍTULO 31. De los daños que se siguen al alma
de poner el gozo de la voluntad en este genero de
bienes.
CAPÍTULO 32. De dos provechos que se sacan en
la negación del gozo acerca de las gracias
sobrenaturales.
CAPÍTULO 33. En que se comienza a tratar del
sexto genero de bienes de que se puede gozar la
voluntad. (Dice cuáles sean y hace la primera
división de ellos).
CAPÍTULO 34. De los bienes espirituales que
distintamente pueden caer en el entendimiento y
memoria. Dice cómo se ha de haber la voluntad
acerca del gozo de ellos.
CAPÍTULO 35. De los bienes espirituales sabrosos
que distintamente pueden caer en la voluntad. Dice
de cuántas maneras sean.
CAPÍTULO 36. En que prosigue de las imágenes, y
dice de la ignorancia que acerca de ellas tienen
algunas personas.
CAPÍTULO 37. De cómo se ha de encaminar a Dios
el gozo de la voluntad por el objeto de las
imágenes, de manera que no yerre (ni se impida
por ellas).
CAPÍTULO 38. Que prosigue en los bienes motivos.
Dice de los oratorios y lugares dedicados para
oración.
CAPÍTULO 39. De cómo se ha de usar de los
oratorios y templos, encaminando el espíritu a Dios
(por ellos).
CAPÍTULO 40. Que prosigue encaminando el
espíritu al recogimiento interior acerca de lo dicho.
CAPÍTULO 41. De algunos daños en que caen los
que se dan al gusto sensible de las cosas y lugares
devotos de la manera que se ha dicho.
CAPÍTULO 42. De tres diferencias de lugares
devotos y cómo se ha de haber acerca de ellos la
voluntad.
CAPÍTULO 43. Que trata de los motivos para orar
que usan muchas personas, que son mucha
variedad de ceremonias.
CAPÍTULO 44. De cómo se ha de enderezar a Dios
el gozo y fuerza de la voluntad por estas
devociones.
CAPÍTULO 45. En que se trata del segundo genero
de bienes distintos en que se puede gozar
vanamente la voluntad.