Índice subida del Monte Sión. Parte II.

PARTE 2.

COMIENZA LA SEGUNDA PARTE QUE TRATA DE LOS MUY ALTOS MISTERIOS DE LA HUMANIDAD DE CRISTO.

PROEMIO DE LA PARTE 2.

CAPÍTULO 1. Pone el modo de contemplar el altísimo misterio de la sacra encarnación por vía de fundamentos de fe.

CAPÍTULO 2. Muestra que alguna vez en esta materia entiende por piélago la divinidad, así como se ha sentido en el capítulo pasado.

CAPÍTULO 3. Que mostrando la eficacia de las palabras de la Virgen y la perfecta y momentánea obra de la sacra encarnación, dice que así como permanece Dios en toda la humanidad asumpta y en cada partecica de la carne de Cristo, así en la hostia consagrada y en cada cual de sus partes; y qué cosa es conmixtión.

CAPÍTULO 4. Que declara aquella palabra altísima: «Qui conceptus EST DE SPIRITU SANCTO», CON OTROS PUNTOS MUY DIGNOS DE ADMIRACIÓN.

CAPÍTULO 5. Muestra que alguna vez por «fuente» entiende la divinidad de Cristo, y por «río», su humanidad; y que esta fuente y río se pudo y supo encerrar y caber en otra fuente virgínea.

CAPÍTULO 6. Muestra a entender aquel altísimo verso que dice: Así COMO EL ánima racional Y LA CARNE ES UN HOMBRE, ASÍ DIOS Y HOMBRE ES UN CRISTO JESÚS.

CAPÍTULO 7. Que declara sutil y graciosamente qué es lo que quiere DECIR este TÉRMINO: SUBSTANCIA SIMPLICÍSIMA. Substancia es toda cosa que da ayuda a otra substancia a poderse conservar.

CAPÍTULO 8. Declara este término «esencia», y da a entender cómo ESTÁ Dios EN TODAS LAS COSAS Y CÓMO LE HEMOS DE CONSIDERAR EN ELLAS.

CAPÍTULO 9. Declara que sólo Dios, sin toda naturaleza, crió el ánima RACIONAL A IMAGEN Y SEMEJANZA SUYA. Yo conozco un platero tan rico, y tan abundante, y tan en perfección sabio, que no ha a nadie menester.

CAPÍTULO 10. Con un ejemplo inteligible muestra la orden que el ánima CUIDADOSA HA DE LLEVAR YENDO A DIOS.

CAPÍTULO 11. Por conformidad del capítulo pasado, muestra las condiciones QUE EL ÁNIMA CONTEMPLATIVA HA DE TENER POR COMPARACIÓN DE AQUELLA FUERTE MUJER QUE RELATA LA ESCRITURA.

CAPÍTULO 12. Que muestra, por vía de sermón predicable en la calenda, muchos puntos meditables; porque, cuadrándose el ánima en alguno que a su gusto sea tomable, se pueda quietar en él en esta festividad.

CAPÍTULO 13. Da aviso del modo que ha de tener el ánima en la meditación DE LA PASIÓN PARA PRESTAMENTE APROVECHAR.

CAPÍTULO 14. Del aviso y diferencia que se ha de tener en la meditación DE NUESTRA MISERIA Y DE LA HUMANIDAD DE CRISTO; Y DE LA QUIETUD INTELECTUAL.

CAPÍTULO 15. De tres inteligibles ejemplos para conocer la diferencia de los actos del ENTENDIMIENTO Y VOLUNTAD EN LA MEDITACIÓN.

CAPÍTULO 16. De cinco grados de la escala de la contemplación, en quien se conoce el medio que el ánima ha de buscar para ir a la perfección.

CAPÍTULO 17. De la oración, agonía y sudor del Cordero de Dios, Cristo; y declara la razón por la cual el evangelista no dice absolutamente sangre, sino casi gotas de sangre.

CAPÍTULO 18. Del discurso ante los cuatro jueces, Donde con brevedad es puesta el ánima compasiva en la entrada del amor; y procede INTERROGANDO.

CAPÍTULO 19. Que en la columna, todo el cuerpo fue hecho una llaga y le vio la Virgen Madre con lastimadas entrañas; y procede en manera de pregunta.

CAPÍTULO 20. De cómo le volvieron su vestidura llevándole a crucificar y le crucificaron; donde se notan algunos puntos dignos de gran compasión.

CAPÍTULO 21. Del enclavar de los pies, donde se tocarán pasos que PASEN el corazón.

CAPÍTULO 22. De la soga de la garganta y del levantar la cruz de tierra; donde se notan muy lastimadas preguntas que enternecen las entrañas.

CAPÍTULO 23. De cómo encomendó la Madre al discípulo; y repite dulcemente LA EVANGÉLICA PALABRA QUE DICE: MIRA A TU HIJO, MUJER.

CAPÍTULO 24. CÓMO ROGÓ POR LOS QUE LE CRUCIFICABAN Y SALVÓ AL LADRÓN; Y REPITE LA ORACIÓN QUE ESTE SANTO LADRÓN HIZO.

CAPÍTULO 25. CÓMO SE QUERELLA AL PADRE Y DE LA SED, CON ENTRAÑABLES INTERROGANTES.

CAPÍTULO 26. CÓMO EXPIRA Y ENCOMIENDA EL ESPÍRITU; CON LA INTERPRETACIÓN DE UNA LASTIMADA AUTORIDAD DE LA SAGRADA ESCRITURA.

CAPÍTULO 27. Muestra que la cruz es el campo donde se perdió José en busca de sus hermanos; donde se tocan suaves requiebros del ánima aficionada.

CAPÍTULO 28. Meditación de los agudos dolores de la Virgen en la cruz y lanza; donde se muestran las entrañas de la VIRGEN SER CRUCIFICADAS CON EL CUERPO DE NUESTRO CRISTO Jesús.

CAPÍTULO 29. Continúa la meditación de los agudos dolores de la Virgen, CON VIVA recordación DEL ÁNIMA ENAMORADA.

CAPÍTULO 30. Meditación si la lanza fue el cuchillo de dolor que profetizó Simeón a la beatísima Virgen y Señora de los ángeles.

CAPÍTULO 31. Que representando la dignidad inefable de la cruz, da la manera que debemos tener en adorar y reverenciar la cruz.

CAPÍTULO 32. Recita cierta respuesta de una persona de las más espirituales QUE SE conocen AHORA EN LA TIERRA SOBRE CIERTOS PUNTOS QUE OTRA RELIGIOSA PERSONA LE PREGUNTÓ POR CARTA.

CAPÍTULO 33. Muestra qué manera se ha de tener en meditar el espacio DE LOS TRES DÍAS QUE EL ÁNIMA GLORIOSÍSIMA DE CRISTO estuvo en el limbo y el cuerpo en el sepulcro, para SIEMPRE ESTAR CON DIOS DESDE QUE CRISTO EXPIRÓ HASTA SU RESURRECCIÓN.

CAPÍTULO 34. Meditación compasiva entre la admirable Virgen Y EL limbo.

CAPÍTULO 35. Meditación del gozo de la triunfante resurrección, con MUCHAS HERMOSAS FIGURAS DE LA ESCRITURA SAGRADA.

CAPÍTULO 36. Que muestra la habilidad y preminencia de la vista intelectual Y DECLARA CÓMO HA EL ÁNIMA DE VER CON ANTOJOS; Y SIGUE EL INTENTO ANTES NOTADO.

CAPÍTULO 37. Donde se comienza a declarar una autoridad de la sagrada Escritura.

CAPÍTULO 38. Declarando graciosamente otras dos autoridades de la Escritura sagrada.

CAPÍTULO 39. Declara qué cosa es centro sin circunferencia y qué es circunferencia sin centro, siguiendo el propósito notado Y AUTORIDAD DE SAN PABLO.

CAPÍTULO 40. Que declara muy consolablemente la palabra primera del «Pater noster» y otra del Salmista, y corresponde a lo notado que ha dicho que el divino centro es a toda parte IGUAL.

CAPÍTULO 41. Que la esperanza de los justos en la tierra es con aflicción, Y la DE LOS CIUDADANOS ES CON GLORIA.

CAPÍTULO 42. Que el ánima bienaventurada, volviendo a tomar su cuerpo, PERFECCIONARÁ SU GLORIA ACCIDENTAL.

CAPÍTULO 43. Antepone en notable diferencia tres tesoros: uno de RIQUEZAS temporales, OTRO ESPIRITUAL, DE VIRTUDES.

CAPÍTULO 44. Que muestra que la noticia que de Dios por las criaturas PODEMOS alcanzar ES MUY POQUITA.

CAPÍTULO 45. Muestra cómo, por comparación de las criaturas, es alumbrada el ánima a conocimiento de las cosas espirituales e incorpóreas; y procede del capítulo pasado.

CAPÍTULO 46. Que pone la fábrica de la ciudad de Dios por tales comparaciones, que alzan el entendimiento y alegran el corazón.

CAPÍTULO 47. Muestra el exceso de la gloria de la Virgen nuestra Señora sobre la gloria de todos los bienaventurados, demás de lo que está dicho en el capítulo pasado.

CAPÍTULO 48. Prosigue declarando la gloria esencial y accidental de LOS santos.

CAPÍTULO 49. De la estancia de la gloria, declarada por el cirio pascual.

CAPÍTULO 50. Que muestra el número de los bienaventurados ser INNUMERABLE POR LA PROMESA HECHA A ABRAHAM, Y SIN CUENTO EL DE LOS ÁNGELES; Y TRATA DE SU CREACIÓN, MUY PERFECTA, SIN NÚMERO Y MOMENTÁNEA, Y DE SU CONFIRMACIÓN, Y LA RUINA DE LOS MALOS.

CAPÍTULO 51. Muestra cómo los santos sus COROS COLOCADOS Y PARA PASAR SERÁN ENTRE LOS ÁNGELES EN QUÉ ES MENESTER HACER DE ACÁ ALLÁ.

CAPÍTULO 52. Que muestra la desventura y el remedio de los que están en pecado mortal y la conversión de los infieles, prosiguiendo la indeficiencia de los tesoros de Dios.

CAPÍTULO 53. Que distingue entre la caridad y amor que hemos de tener con nuestro Dios, y con nosotros mismos, y con nuestros prójimos, sobre las autoridades de San Pablo.