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LIBRO DE LA ORACIÓN Y MEDITACIÓN
Capítulo I (del tratado de la oración y meditación). Del fructo que se saca de la oración y meditación
TRATADO SEXTO DEL CAPÍTULO II. DE LA CONSIDERACIÓN DE LA GLORIA DEL PARAÍSO
De la hermosura y excelencia del lugar
Del segundo gozo que el ánima recibirá con la compañía de los sanctos
Del tercero gozo que el ánima recibirá con la visión clara de Dios
Del cuarto gozo que el ánima recibirá con la gloria del cuerpo
Del quinto gozo, que es de la duración de la eternidad
Capítulo IX. De algunos avisos que se han de tener en estas cinco partes susodichas, especialmente acerca de esta meditación
Primer aviso [Materia de la meditación]
Segundo aviso [Más afecto que especulación]
Tercer aviso [Tasa y medida al afecto]
Cuarto aviso que se sigue de los pasados
Quinto aviso [Perseverancia]
Sexto aviso [De la profunda oración y devoción]
Séptimo aviso [Del no recibir en vano las visitaciones de nuestro Señor]
SEGUNDA PARTE DEL LIBRO DE LA ORACIÓN Y MEDITACIÓN
Capítulo I. En el cual se declara qué cosa sea devoción
II. Cuán gran bien sea la devoción
III. De cómo es dificultosa de alcanzar la verdadera devoción
Capítulo II. De las cosas que ayudan para alcanzar la verdadera devoción
I. Y primero, del deseo grande della
II. De la segunda cosa que ayuda a la devoción, que es fortaleza y diligencia
III. De la tercera cosa que ayuda a la devoción, que es la guarda del corazón
IV. De la cuarta cosa que ayuda a la devoción, que es la continua memoria de Dios
V. De la quinta cosa que ayuda a la devoción, que es el uso de las oraciones breves que se deben hacer en todo lugar y tiempo
VI. De la sexta cosa que ayuda a la devoción, que es la lección de los libros devotos y provechosos
VII. De la séptima cosa que ayuda a la devoción, que es la guarda de los sentidos
VIII. De la octava cosa que ayuda a la devoción, que es la soledad
IX. De la novena cosa que ayuda a la devoción, que son los tiempos y horas diputadas para ella
X. De la décima cosa que ayuda a la devoción, que es la continuación y perseverancia en los buenos ejercicios
XI. De la undécima cosa que ayuda a la devoción, que es el tiempo y lugar, y otras cosas convenientes para ella
XII. De la duodécima cosa que ayuda a la devoción, que son las asperezas corporales
XIII. De la decimatercia cosa que ayuda a la devoción, que son las obras de misericordia
Capítulo III. De las cosas que impiden a la devoción
I. Del primer impedimento de la devoción, que son los pecados veniales
II. Segundo impedimento: Del remordimiento de la conciencia
III. Tercero impedimento: De los escrúpulos
IV. Cuarto impedimento: De cualquier otra amargura y desabrimiento de corazón
V. Quinto impedimento: De las consolaciones sensuales
VI. Sexto impedimento: De los cuidados demasiados
VII. Séptimo impedimento: De las ocupaciones, y más, de las del estudio y especulación
VIII. Octavo impedimento: Del vicio de la curiosidad
IX. Nono impedimento: De la interrupción de los buenos ejercicios
X. Décimo impedimento: Del regalo y demasía en comer y beber
XI. Onceno impedimento: De la mala disposición y flaqueza del cuerpo
XII. De otro género de impedimentos particulares
Capítulo IV. De las tentaciones más comunes que suelen fatigar a las personas que se dan a la oración
I. De la primera y más particular tentación, que es la falta de consolaciones espirituales
II. Segunda tentación: De la guerra de los pensamientos importunos
III. Tercera tentación: De pensamientos de blasfemia y de infidelidad
IV. Cuarta tentación: Del temor demasiado
V. Quinta tentación: Del sueño demasiado
VI. De otras dos tentaciones, entre sí contrarias [Desconfianza y presunción]
VII. Octava tentación: Del demasiado apetito de estudiar y saber
VIII. Nona tentación: Del indiscreto celo y deseo de aprovechar a otros
Capítulo V. De algunos avisos que se deben tener en estos ejercicios contra los engaños del enemigo
I. Del primer aviso: De la dignidad y fruto de la oración vocal
II. Segundo aviso: De la dignidad y fruto de las sagradas ceremonias y obras exteriores
III. Tercero aviso: De la reverencia y obediencia que se debe a los doctores y predicadores de la Iglesia
IV. Cuarto aviso: De la discreción que se requiere para examinar los buenos deseos
V. Quinto aviso: De que juntamente con la oración se debe ejercitar el hombre en todas las otras virtudes
VI. Sexto aviso: Que los que se dan mucho a la oración no por eso desprecien a los que esto no hacen
VII. Séptimo aviso: Que se ha de evitar toda manera de singularidad
VIII. Octavo aviso: Que se debe huir la demasiada conversación de hombres y mujeres
IX. Nono aviso: Que cada uno trabaje primero por cumplir las obligaciones de su estado
X. Décimo aviso: Del fin que se ha de tener en estos ejercicios
XI. Undécimo aviso: Que no se deseen visiones ni revelaciones
XII. Duodécimo aviso: De no descubrir a nadie los favores y mercedes de nuestro Señor
XIII. Decimotercio aviso: Del temor y reverencia con que debemos estar en la presencia del Señor
XIV. Decimocuarto aviso: De cómo algunos tiempos se debe el hombre alargar más en los ejercicios de la oración
XV. Decimoquinto aviso: De la discreción que se debe tener en este aviso
XVI. Decimosexto aviso: De cómo debemos trabajar, no en sola la oración, sino también en todas las otras virtudes
XVII. Decimoséptimo aviso: De cómo no se han de tomar estos ejercicios como cosa de arte, sino con grande humildad y confianza
XVIII. Decimoctavo aviso: Y de otra manera de oraciones y meditaciones que tienen los más ejercitados
XIX. Decimonono aviso: Cómo no convienen estos ejercicios a todo género de personas
Conclusión desta segunda parte
TERCERA PARTE DEL LIBRO DE LA ORACIÓN Y MEDITACIÓN
Prólogo
TRATADO PRIMERO. DE LAS ALABANZAS DE LA ORACIÓN
De la virtud y excelencia de la oración
I. De lo que dicen la divina Escritura y los santos de la virtud de la oración
II. De las causas principales porque la oración nos sea de tanto provecho
III. De cómo por la oración se comunica al alma la verdadera devoción, con la cual hace con facilidad todas las cosas del servicio de Dios
IV. De cómo la experiencia enseña que la oración ayuda a alcanzar todas las virtudes y perfección
Segunda parte
I. De la necesidad de la oración
II. De cómo Cristo y los santos ejercitaron mucho la oración
Tercera parte
I. De la continuación y perseverancia de oración
II. De la necesidad que hay de la perseverancia en la oración
III. De otras razones sobre lo mismo
IV. Respóndese a una objeción
V. Conclusión de todo lo susodicho
Capítulo V (del tratado de la oración y meditación). De algunos avisos necesarios para los que se dan a la oración
MEMORIAL DE LA VIDA CRISTIANA
TRATADO CUARTO. EL CUAL CONTIENE DOS REGLAS PRINCIPALES DE VIDA CRISTIANA
Prólogo
Capítulo I. Comienza la primera regla de la vida cristiana, en la cual se trata de la vitoria del pecado y de los remedios generales que hay contra él
I. De la deformidad y malicia del pecado mortal
II. De las ocasiones de los pecados, y cómo se deben huir
III. De cuánto importa resistir al principio de la tentación
IV. Del examen de la conciencia, y cómo se debe hacer
V. De la necesidad de evitar los pecados veniales
VI. De la aspereza y maltratamiento de la carne
VII. Del gran cuidado que se ha de tener con la lengua
VIII. Del cuidado que se ha de tener en no dejar pegar el corazón a las cosas visibles
IX. De la lección de buenos libros, y sus efectos
X. De la presencia de Dios
XI. De los males que causa la ociosidad
XII. De la soledad
XIII. De cómo el verdadero cristiano debe apartarse del mundo
XIV. Del uso de los sacramentos, oración y limosna
XV. De cuatro cosas de que debe cuidar el cristiano
Capítulo II. De las más comunes tentaciones de los que comienzan a servir a Dios, mayormente en las religiones
Capítulo III. Síguese otra regla de bien vivir, para personas algo más aprovechadas en la vida cristiana. Del fin desta doctrina, que es la imitación de Cristo
Capítulo IV. Del ejercicio y uso de diversas virtudes
I. De la esperanza
II. De la humildad interior y exterior
III. De la castidad
IV. De la templanza en el comer y beber
V. Del silencio
VI. De la mortificación de la propia voluntad
VII. De la paciencia en los trabajos
VIII. De la verdadera devoción
IX. De lo que se ha de hacer por la noche y mañana
X. De los remedios para alcanzar la verdadera paz
Capítulo V. De lo que debe el hombre hacer para con Dios, para consigo y para con sus prójimos
I. De lo que el hombre debe hacer para con Dios
II. De lo que el hombre debe hacer para consigo mismo
III. De lo que el hombre debe hacer para con los prójimos
SEGUNDO VOLUMEN DEL MEMORIAL DE LA VIDA CRISTIANA. EN EL CUAL SE CONTIENEN LOS TRES TRATADOS POSTREROS QUE PERTENECEN A LOS EJERCICIOS DE LA DEVOCIÓN Y DEL AMOR DE DIOS
Prólogo
TRATADO QUINTO DE LA ORACIÓN VOCAL
Capítulo I. De la dificultad que hay en guardar la ley de Dios, y de cómo el remedio desta dificultad es la gracia, y cómo esta se alcanza por la oración
I. De la causa porque la virtud, siendo natural al hombre, le ha de ser tan dificultosa
II. De cómo la gracia nos da fuerza para guardar la ley de Dios
III. De cómo la oración es medio para alcanzar la gracia, la caridad y la devoción
IV. Conclusión de todo lo dicho, con ejemplos de santos
Capítulo II. De seis condiciones que ha de tener la buena oración
I. De la primera condición de la oración perfecta, que es hacerse con espíritu y atención
II. De la segunda condición de la oración, que es ser humilde
III. De la tercera condición de la oración, que es hacerse con fe y confianza
IV. De la cuarta condición de la perfecta oración, que es ser acompañada la fe con obras y buena vida
V. De la quinta condición de la perfecta oración, que es lo que en ella se ha de pedir
VI. De la sexta condición de la oración perfecta, y de la paciencia y perseverancia que en ella se ha de tener
Capítulo III. Del tiempo que ha de durar la oración
I. Del tiempo que debe tomar para la oración todo buen cristiano
II. De las horas mejores para la oración
Capítulo IV. De dos maneras de oración: vocal y mental
TRATADO SÉPTIMO DEL AMOR DE DIOS. EN EL CUAL CONSISTE LA PERFECCIÓN DE LA VIDA CRISTIANA
Capítulo I. Qué cosa sea caridad, y de los frutos y excelencia della
I. De cómo el alma no debe descansar hasta hallar el divino amor en su perfección; y de los efectos que en ella causa
II. De ocho grados del amor de Dios
III. De cómo es mucho para sentir que no trabaje el hombre para alcanzar el amor de Dios
Capítulo II. De cómo la perfección de la vida cristiana consiste en la perfección de la caridad, y cuál sea la perfección de esa caridad
Capítulo III. Del principal medio por do se alcanza el amor de Dios, que es un ardentísimo deseo dél
I. Del deseo del divino amor, y cuál deba ser para alcanzarle
Capítulo IV. De otros medios más particulares que sirven para alcanzar el amor de Dios
I. De las oraciones y aspiraciones continuas al amor de Dios
II. Del recogimiento de los sentidos, y muchedumbre de los negocios
III. De los ayunos, disciplinas y otras asperezas
IV. De las obras de misericordia
V. Del amor de la pobreza, y de las persecuciones y menosprecios por Dios
VI. De la paz del corazón y confianza en Dios
Capítulo V. De los principales impedimentos del amor de Dios, y primero, del amor propio
I. De la mortificación de la propia voluntad
II. De evitar todo género de pecado
III. Recapitulación de todo lo dicho
Capítulo VI. De algunos avisos necesarios para los que buscan el amor de Dios; y primero, del humilde conocimiento de sí mismo
I. Del temor de Dios
II. De la pureza de intención en sus ejercicios
III. De la discreción en estos ejercicios
IV. De la perseverancia y continuación en los buenos ejercicios
Capítulo VII. De las principales señales de nuestro aprovechamiento
ADICIONES AL MEMORIAL DE LA VIDA CRISTIANA
Capítulo II. De los principales medios por do se alcanza el amor de Dios.
Capítulo III. Del primer medio que se requiere para alcanzar el amor de Dios, que es victoria del amor proprio.
Capítulo IV. De los medios y ayudas que hay para alcanzar victoria del amor desordenado de sí mismo.
Capítulo V. De la purificación y mortificación de la propria voluntad.
Capítulo VI. De la mortificación y purificación de los apetitos y pasiones naturales.
Capítulo VII. De la mortificación de las malas inclinaciones y resabios particulares de cada uno.
Capítulo VIII. De la victoria y purificación de todos los pecados.
Capítulo IX. De otros impedimentos del amor de Dios, y señaladamente de las ocupaciones, cuando son demasiadas.
SEGUNDA PARTE DESTE TRATADO, QUE ES DE LAS PRINCIPALES VIRTUDES Y EJERCICIOS CON QUE SE ALCANZA EL AMOR DE DIOS. DEL PRIMERO DESTOS EJERCICIOS, QUE ES LA CONTINUA MEMORIA DE DIOS Y PETICIÓN DESTE DIVINO AMOR
Capítulo X.
Capítulo XI. De los ejercicios particulares de cada día, y del fervor con que se ha de procurar y pedir el amor de nuestro Señor.
Capítulo XII. De la pureza de la intención en las buenas obras.
Capítulo XIII. De la pureza y guarda del corazón.
Capítulo XIV. De la paz y quietud interior del ánima.
Capítulo XV. De la virtud de la humildad.
Capítulo XVI. Síguese un muy devoto ejercicio del conoscimiento y desprecio de sí mismo.
GUÍA DE PECADORES
Capítulo VI. Del sexto título por donde estamos obligados a la virtud, que es el beneficio inestimable de la divina predestinación
Capítulo XIII. Del segundo privilegio de la virtud, que es la gracia del Espíritu Santo que se da a los virtuosos
Capítulo XIV. Del tercero privilegio de la virtud, que es la lumbre y el conocimiento sobrenatural que da nuestro Señor a los virtuosos
Capítulo XV. Del cuarto privilegio de la virtud, que son las consolaciones del Espíritu Santo que se dan a los buenos
I. De cómo en la oración, señaladamente, gozan los virtuosos destas consolaciones divinas
II. De las consolaciones de los que comienzan a servir a Dios
Capítulo XVIII. Del séptimo privilegio de la virtud, que es la verdadera libertad de que gozan los buenos, y de la miserable y no conocida servidumbre en que viven los malos
I. De la servidumbre en que viven los malos
II. De la libertad en que viven los buenos
III. De las causas de do procede esta libertad
Capítulo XIX. Del octavo privilegio de la virtud, que es la bienaventurada paz y quietud interior de que gozan los buenos
I. De la guerra y desasosiego interior de los malos
II. De la paz y sosiego interior en que viven los buenos
Capítulo XXIII. Duodécimo privilegio de la virtud, que es cuán alegre y quieta sea la muerte de los buenos; y por el contrario, cuán miserable y congojosa la de los malos
I. De la muerte de los justos
Conclusión de la segunda partida
REGLAS DE VIDA
DIVERSAS ORACIONES Y ESPIRITUALES EJERCICIOS SACADOS POR LA MAYOR PARTE DEL LIBRO LLAMADO GUÍA DE PECADORES
Capítulo I. De lo que debe hacer el que se vuelve a Dios.
Capítulo II. De las consideraciones que mueven al temor de Dios y a dolor y aborrecimiento del pecado.
SÍGUESE UNA BREVE INSTITUCIÓN Y REGLA DE BIEN VIVIR PARA PERSONAS DEVOTAS Y ESPIRITUALES, ESPECIALMENTE PARA RELIGIOSOS Y RELIGIOSAS
DE DOCE COSAS MUY PRINCIPALES QUE EL SIERVO DE DIOS HA DE HACER
DE DOCE MANERAS DE DEFECTOS QUE SE DEBEN MUCHO EVITAR EN LA VIDA ESPIRITUAL
MEMORIAL DE LO QUE DEBE HACER EL BUEN CRISTIANO. COMPLETADO CON EL TRATADO TERCERO, EL CUAL CONTIENE UNA INSTRUCCIÓN Y REGLA DE BIEN VIVIR GENERAL PARA TODOS DEL TOMO 14 (SON CASI IGUALES)
TRATADO CUARTO, EL CUAL CONTIENE UNA INSTRUCCIÓN Y REGLA DE BIEN VIVIR PARA LOS QUE COMIENZAN A SERVIR A DIOS, MAYORMENTE EN LAS RELIGIONES (COMPLETADA CON LA DEL TOMO 11, QUE ES PRÁCTICAMENTE IGUAL)
I. Primera parte de la mortificación de los vicios y pasiones y de los medios que para esto sirven.
II. Segunda parte desta instrucción que trata de las virtudes.
III. De las cosas que pueden ayudar a poner por obra todo lo dicho.
IV. Sumario de todo lo dicho.
V. De las tentaciones de los nuevos.
SÍGUESE UNA BREVE INTRODUCCIÓN PARA LOS QUE COMIENZAN A SERVIR A NUESTRO SEÑOR (TOMO X)
DE TRES COSAS QUE DEBE HACER EL QUE DESEA APROVECHAR MUCHO EN POCO TIEMPO (TOMO X)
COMPENDIO DE DOCTRINA CRISTIANA
CAPÍTULO V DEL MEMORIAL DE DOCTRINA CRISTIANA. DEL SEGUNDO ARTÍCULO DE LA FE Y EL MISTERIO DE LA TRINIDAD.